Fragmentos en la oscura noche
Hay momentos que uno pierde de vista, que se cruza por el camino que no toca, que el callejón al que nos referíamos ha dejado de existir y el atajo ya no sirve. El estrecho pasadizo que me acercaba a tu corazón cuando te ponías en guardia y el universo era una guerra campal. Ya no tengo manera de llegar y calmar tus llantos, porque te has ido de mi lado y no sé cómo acercar mi calor a tu frío invernal. Te has marchado y me has dejado sin posibilidad alguna de pedir perdón por todo aquello que pude causarte y sin explicarme por qué te vas.
- Cruza el mar conmigo, no tengas miedo a caer en ese abismo, te agarraré, lo prometo.
Con esas palabras nos embarcamos en aquel viaje, el horizonte marcando nuestras posibilidades, infinitas, y nuestras esperanzas eran el motor del navío. Empezamos siendo libres y estando unidos, sin temor al oleaje y a las tormentas, porque también habían momentos de brisa acariciando nuestra piel al sol. Llegamos a una isla que bautizamos como "Morel" donde construimos un hogar y vivimos bien. Pero la tormenta tenía que llegar, otra vez, y en esta ocasión te fuiste con ella, en tu propio barco, sin mi. Dejándome allí, rodeado de las migajas de un amor que me marcó lo mas hondo de mi ser.
Confié en ti y me fui de mí y ahora que estoy sin ti, ¿qué será de mí?
Comentarios
Publicar un comentario
- Puedes dar tu opinión (a favor, a medias o en contra) siempre desde el respeto y con argumentos, es decir, utiliza la crítica de forma constructiva.
- No publiques información sensible o personal en los comentarios ya que no nos hacemos cargo de quién pueda utilizarla.