Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes - Alicia Alonso
INTRODUCCIÓN
Había una vez una princesa... ¿una princesa? ¡¿Qué?! Había una vez niña que quería llegar hasta Marte. Érase una vez una mujer que se convirtió en una de las mejores tenistas del mundo y otra que descubrió cómo se da la metamorfosis de las mariposas.
De Frida Kalo a Jane Goodall, de Coco Chanel a Nina Simone, de las hermanas Bronte a Marie Curie este libro narra las extraordinarias vidas de 100 mujeres valientes y, además, cuenta con las ilustraciones de 60 artistas de todo el mundo.
Científicas, astronautas, levantadoras de pesas, juezas, chefs... cien ejemplos de determinación y audacia para las que sueñan en grande.
ALICIA ALONSO
Hija de padres españoles, Alicia nació en La Habana, Cuba. Se la conoce por ser una brillante bailarina que, a pesar de una enfermedad visual que comenzó a sufrir con 19 años. Os dejo algunos fragmentos de su vida sacados del artículo de Wikipedia junto a comentarios míos.
Con nueve años empezó sus estudios de ballet en la Sociedad Pro-Arte Musical y su primer papel como solista fue dos años mas tarde, en "La bella durmiente del bosque". En aquella época era conocida como Alicia Martínez, pero tras casarse a los 15 años, adquirió el apellido de su marido, Fernando Alonso. En Nueva York estudió en la escuela del American Ballet Theater y luego en Londres con Vera Vólkova.
En aquella época, casarse jóven era de rigor, pero jamás abandonó su pasión por el ballet, continuó su carrera allá dónde fuera, aprendiendo y mejorando.
Fué operada por desprendimiento de retina y retomó de forma progresiva la danza, con la suerte de contar con unos compañeros de baile que, a parte de ser unos magníficos profesionales, también fueron buenos compañeros de pista aprendiendo lo que fuera necesario para ayudar a Alicia en el escenario.
Es muy duro recibir un golpe como ese cuando ya tienes unos esquemas, pero aquí radica la admiración que se le puede tener a Alicia por encima de muchas otras grandes bailarinas: reponerse ante un cambio de situación realmente importante.
Su papel como Giselle que debutó en el American Ballet Theatre se debía a una sustitución que le hizo a Alicia Markova y la hizo famosa. Dicho papel fue llevado a muchos escenarios comola Ópera de París o la Ópera de Viena. También fue invitada durante cuatro años a los Ballets Rusos de Montecarlo, siendo la primera bailarina del hemisferio occidental en actuar en la entonces Unión Soviética, y también fue la primera representante americana en bailar con Bolshói y el Kirov en los teatros de Moscú y Lningrado (San Petersburgo).
Hablamos de rebasar los límites de lo impensable para aquella época, y fue protagonizado por una mujer luchadora que vivió muchísimos años consagrada al ballet. Pero su papel no se limitó solo a actuar sobre un escenario.
Alicia quería que el ballet llegara a Cuba e inicialmente lo intentó con la Compañía de Ballet Alicia Alonso que debió cerrar por problemas económicos, pero en 1959 Fidel Castro contacta con ella para formarlo que se conocería como Ballet Nacional de Cuba. Aquí, a parte de ser bailarina, desarrolló su carrera como directora, coreógrafa y maestra, formando generaciones de bailarines de excelencia.
Cuando algo es tu pasión, se nota porque luchas por ello y sorteas todos los obstáculos que se te puedan llegar a presentar. A veces vivimos demasiado acomodados para luchar por ellos. Ojalá la historia de Alicia inspire a muchas personas, no solo a mujeres o niñas.
Os dejo aquí el enlace al documental que hicieron RTVE tras su fallecimiento en 2019, dura una hora, pero merece muchísimo la pena.
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