Escritos en directo
FRAGMENTO 1
Eres tu, la mirada que despierta mis sentidos, el sabor de mis suspiros al amanecer, una noche en vela sin asumir del todo su papel.
Eres parte del blanco y del negro, del color y de la nada, de un todo que se conforma con tus palabras.
Eres mi vida y mi noche, mi muerte y mi dia, parte absoluta de mi ser, de mi estancia en este mundo.
Siento que pierdo la esperanza cuando marchas a tus obligaciones, siento que pierdo el sentido cuando tu aire no me llega, pero el tiempo debe seguir transcurriendo cuando todo lo demás ha terminado de ser.
No tiene sentido un mundo en el que no estés, pero tampoco tiene sentido hacer que el mundo explote por estar a mi lado.
Eres ahora y fuiste ayer, quizás mañana ya no seas, pero mientras viva en mi un poco de ti, seguiré deseando verte con la misma intensidad con la que, días y noches, lunas y estrellas, hacen que el sol ruede y se pasee.
FRAGMENTO 2
Son las cuatro de la tarde y han pasado demasiadas cosas por mi cabeza. Te has levantado después de comer sin esperar que yo terminara, no has respondido cuando te llamaba y sin embargo me sigues mirando como si no pasara nada. Quizás es que no pasa nada, pero no pasa nada desde hace mucho tiempo. No hablas sobre lo que te preocupa, ni sobre lo que quieres hacer, ya no me cuentas tus pericias en esos juegos ni lo que te aburre repetir las tareas del trabajo una y otra vez.
No me cuentas nada y quizás es culpa mía por no contarte nunca nada. Pero es que no sé que puede ser tan importante como para que sea conversado en el escaso rato que podemos compartir nuestro tiempo. Prefiero verte, escucharte, admirarte, olerte, rozrte, acariciarte. Tu solo crees que te oculto cosas y no te oculto nada, para mi la rutina en la que estoy enfrascado no tiene valor de ser escuhada.
Hemos discutido, tu me acusas de estar con otras, yo te puedo prometer, jurar y asegurar que no es así, pero no vas a ceder. Tu has decidido crear una película en la que yo soy el malo y tu simplemente una víctima más. Me dices que lo hago en la oficina, que mis amigos te mienten también a ti. No entiendo qué te pasa y no sé cómo has llegado a estar así.
Duele, que desconfíes de mi de esa manera duele mucho, pero no lo entiendes, para ti ahora mismo solo vale tu dolor, aunque es un dolor falso. Quizás algún momento de este fin de semana seamos capaces de sentarnos a hablar conmo las personas y podamos razonar esto. Quizás se cumpla este absurdo deseo.
FRAGMENTO 3
Consecuencias a tus actos, el seguir aquí es una decisión que tu has querido tomar y que tiene un precio que tendrás que pagar. No es dinero, tampoco material. Es calidad.
¿Estás dispuesta a convertirte en mi futuro? Da miedo, mucho miedo pensar en ser el futuro de alguien, de ser parte de su vida para siempre, de no poder moverte después porque es un precio que se tiene que pagar después de una acción.
Admites hacerlo. Dices que lo llevarás lo mejor posible y que la vida volverá a cobrar sentido. Defiendes a capa y espada que no quieres que sufra más y que su alma pueda vagar libre hasta su nuevo hogar. Sabes que tu tardarás mucho en irte y también que eso hará que tardéis mucho en reencontraros. Y cuantas más veces hagas esto, más sufriréis por el camino hasta reconoceros.
Niegas rotundamente que eso pasará, dices que la próxima vez será distinto, como si supieras dónde aparecerá él y dónde estarás tu, pero así no funcionan las cosas, un mortal vivo no puede saber eso y un alma... pierde el hilo del tiempo.
Sigues sonriendo deste la ventana, asegurando que esta será la última vez que os separéis. No lo comprendes. Nadie puede adivinar el futuro ni cambiar el pasado. Nada es predecible aunque si intuible.
Comentarios
Publicar un comentario
- Puedes dar tu opinión (a favor, a medias o en contra) siempre desde el respeto y con argumentos, es decir, utiliza la crítica de forma constructiva.
- No publiques información sensible o personal en los comentarios ya que no nos hacemos cargo de quién pueda utilizarla.