Wakanda Jones
Género: femenino
Etapa vital: joven
Especie: bruja
Aspiraciones: conocimientos - experta en ordenadores
La magia y la ciencia, dos extremos de la misma realidad. Me llamo Wakanda Jones y soy experta en ordenadores además de hechicera. Nací y crecí en Winderburg, donde aún viven mis padres. Desde que tengo memoria siempre me he considerado muy solitaria, para mi era más divertido estar con el portátil o el ordenador de mis padres que con otros niños. Leía muchos cuentos infantiles y me habría gustado compartir con alguien aquellas aventuras, con un alma gemela, pero mi timidez era mayor. Terminé secundaria y asistí al Instituto Foxbury donde estudié Ciencias Informáticas. Al terminar los estudios universitarios hablé con mis padres sobre qué hacer a continuación y me permitieron que visitara otras ciudades con el fin de encontrar la que más estuviera en sintonía conmigo.
Mi viaje empezó visitando Willow Creek. La ciudad me gustó mucho, sobre todo Magnolia Blossom Park pero hay mucha gente viviendo allí y no me sentía cómoda. Oasis Springs tenía un terreno tan árido que no cautivó mis gustos. Newcrest estaba lleno de gente también, aunque tenía solares muy bonitos y llamativos. No es que no me gustara visitar las otras ciudades, pero cuando estás buscando algo quieres resultados más rápido, así que hice una búsqueda en mi portátil de todo las otras y descarté varias solo por las descripciones y la lista para visitar quedó en: Forgotten Hollow y Glimmerbrook. Pasé a visitar el primero ya que me quedaba más cerca y me gustó muchísimo, pero era ciertamente tétrico, luego llegué a GlimmerBrook y fue amor inmediato.
Al regresar a casa de mis padres les hablé de la pequeña villa de Glimmerbrook y coincidieron conmigo que era un sitio realmente mágico donde vivir. Hasta qué punto aquella frase había significado mi nueva vida. Preparé mis cosas y compré un solar para vivir. Agradezco muchísimo que mis padres fueran ahorradores y pudieran ayudarme con aquello, sé que todos no tienen esa posibilidad. Las primeras semans fueron geniales: entre los pocos vecinos, la tranquilidad y la belleza del lugar, me sentía en armonía. Después empecé a ver cosas extrañas. Personas que iban al río por la mañana y no volvían hasta la noche o incluso hasta el día siguiente, o gente con un palito en la mano parecido a una varita de magia que se veían en los cuentos infantiles. Me pareció un poco raro y me puse a cotillear un poco más en los foros de internet. Descubrí historias muy curiosas sobre el lugar y me levantó tanta emoción y sensación de aventura que decidí investigar.
No hablaba con ningún vecino, por lo que no podía preguntarles nada, así que simplemente salí a pasear una mañana, como queriendo ir a sacar fotos al paisaje y les vi cruzar un portal. Estaba alucinando en arcoiris. Miré en todas direcciones y crucé el portal. La magia existe, la vi allí y desde entonces busqué la forma de hacerme hechicera y pertenecer a un grupo muy pequeño de personas con las que, por primera vez, no me sentía intimidada.
Etapa vital: joven
Especie: bruja
Aspiraciones: conocimientos - experta en ordenadores
La magia y la ciencia, dos extremos de la misma realidad. Me llamo Wakanda Jones y soy experta en ordenadores además de hechicera. Nací y crecí en Winderburg, donde aún viven mis padres. Desde que tengo memoria siempre me he considerado muy solitaria, para mi era más divertido estar con el portátil o el ordenador de mis padres que con otros niños. Leía muchos cuentos infantiles y me habría gustado compartir con alguien aquellas aventuras, con un alma gemela, pero mi timidez era mayor. Terminé secundaria y asistí al Instituto Foxbury donde estudié Ciencias Informáticas. Al terminar los estudios universitarios hablé con mis padres sobre qué hacer a continuación y me permitieron que visitara otras ciudades con el fin de encontrar la que más estuviera en sintonía conmigo.
Mi viaje empezó visitando Willow Creek. La ciudad me gustó mucho, sobre todo Magnolia Blossom Park pero hay mucha gente viviendo allí y no me sentía cómoda. Oasis Springs tenía un terreno tan árido que no cautivó mis gustos. Newcrest estaba lleno de gente también, aunque tenía solares muy bonitos y llamativos. No es que no me gustara visitar las otras ciudades, pero cuando estás buscando algo quieres resultados más rápido, así que hice una búsqueda en mi portátil de todo las otras y descarté varias solo por las descripciones y la lista para visitar quedó en: Forgotten Hollow y Glimmerbrook. Pasé a visitar el primero ya que me quedaba más cerca y me gustó muchísimo, pero era ciertamente tétrico, luego llegué a GlimmerBrook y fue amor inmediato.
Al regresar a casa de mis padres les hablé de la pequeña villa de Glimmerbrook y coincidieron conmigo que era un sitio realmente mágico donde vivir. Hasta qué punto aquella frase había significado mi nueva vida. Preparé mis cosas y compré un solar para vivir. Agradezco muchísimo que mis padres fueran ahorradores y pudieran ayudarme con aquello, sé que todos no tienen esa posibilidad. Las primeras semans fueron geniales: entre los pocos vecinos, la tranquilidad y la belleza del lugar, me sentía en armonía. Después empecé a ver cosas extrañas. Personas que iban al río por la mañana y no volvían hasta la noche o incluso hasta el día siguiente, o gente con un palito en la mano parecido a una varita de magia que se veían en los cuentos infantiles. Me pareció un poco raro y me puse a cotillear un poco más en los foros de internet. Descubrí historias muy curiosas sobre el lugar y me levantó tanta emoción y sensación de aventura que decidí investigar.
No hablaba con ningún vecino, por lo que no podía preguntarles nada, así que simplemente salí a pasear una mañana, como queriendo ir a sacar fotos al paisaje y les vi cruzar un portal. Estaba alucinando en arcoiris. Miré en todas direcciones y crucé el portal. La magia existe, la vi allí y desde entonces busqué la forma de hacerme hechicera y pertenecer a un grupo muy pequeño de personas con las que, por primera vez, no me sentía intimidada.

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